Las legiones romanas conquistaron la península alimentadas por veintisiete gramos diarios de pecorino y sopa de espelta. Ahora que las invasiones son teledirigidas, le ofrecemos este comix post nuclear de treinta y dos páginas. La portada (transparente para que las gaviotas cruzando el dron repartidor puedan leer la primera y última página) resiste el salpicar del salpicón. Todo está pensado; en azul para las ranas gabachas y amarilla para los caracoles ibéricos.