Encontrado por casualidad entre dos montones de basura, el cuerpo moribundo de un hámster beige fue trasladado en helicóptero a la mansión Cherokee de los Fried. Escoltada por dos hombres furiosos nacidos en La Habana, Anita Fried lo llevó a su habitación, abrió las manos y soltó a su debilucho hámster sobre un mapa que el animalito había recorrido (ya más de 900 veces) siguiendo siempre idéntica ruta. El hásmter caminó de Groenlandia a Bombay, de Bombay a Belice, de Belice a Copala, de Copala a Bampapa, de Bampapa a Leipzig, donde ya no tuvo más fuerza y murió.
elmonstruodecoloresnotieneboca es una colección de sueños creada un húmedo invierno del 2002 en memoria del delicioso hámster de Anita.