En palabras del propio Nazario: “Cualquiera que conozca la obra homónima de Puccini podrá observar que mi historia guarda tanta relación con ella como mi “Salomé” con la de Oscar Wilde. Mi historia tiene más deudas con la ópera de Bussoni y sobre todo con la obra teatral de Carlo Gozzi, tan admirada por Max Reinhardt, que con el libreto usado por Puccini. Pero mi pieza está estructurada de una forma totalmente diferente al eliminar personajes, crear un desarrollo distinto e introducir un final totalmente nuevo".