Héctor es un conserje solitario de mediana edad que vive con su madre y se dirige, nervioso, a su primera cita a ciegas: ha conocido a una chica por internet pero todavía no la ha visto nunca. Víctor es el chófer de un mafioso que le encarga deshacerse de un cadáver en una carretera perdida. Los dos se dirigen en sentidos contrarios hacia sus respectivos destinos. El azar —o el destino, según se mire— hace que sus coches choquen de frente.