Publicado originalmente en 2016, La mano del pintor es el primer libro de María Luque. Cuenta la historia del encuentro ficcional entre el pintor Cándido López y la dibujante María. En 1864, Cándido López se alistó como teniente en la Guerra del Paraguay. En sus ratos libres, se dedicaba a documentar con sus dibujos los eventos de la guerra. En la batalla de Curupaytí, una granada le explotó en el brazo y fue atendido por un médico que, para salvarle la vida, tuvo que amputarle la mano que usaba para pintar. Ese médico era Teodosio Luque, tatarabuelo de María Luque. Cándido entrenó su mano izquierda y eventualmente logró completar la mayor parte de sus bocetos.