Tobe Hooper fue una figura clave del cine fantástico moderno y redefinió el terror físico y social en los años 70. Con La matanza de Texas instauró un realismo sucio y perturbador que influyó decisivamente en el horror independiente posterior. En Poltergeist ayudó a consolidar el modelo de terror sobrenatural familiar dentro del cine comercial estadounidense. Su obra combinó crítica social, violencia simbólica y atmósferas opresivas con una puesta en escena muy personal. Aunque irregular en su filmografía, su impacto estético sigue siendo fundamental en la evolución del terror contemporáneo.