La imagen y el poder simbólico de la serpiente han despertado, y lo siguen haciendo, una enorme fascinación tanto en el arte como en la cultura, la mitología o el pensamiento mágico. Su profundo y, en ocasiones, contradictorio significado no deja de alimentar todo tipo de fantasías esotéricas y espirituales. Ya sea tatuada en la piel, adorada o temida, los caminos de la serpiente han sido ricos y sorprendentes, hasta convertirse en un icono actual casi omnipresente.